-Decidido. Adiós. Hazle caso. Cerebro tiene razón. No queremos eso. Lo sabes. Siempre lo has dicho. No eres más fuerte. Simplemente eres idiota. Olvídate. Aléjate. Otra vez. Como siempre. No queremos juguetes defectuosos. Ya llegará el que tiene todas las piezas.
+No. He dicho que no. ¿ Por qué he de obedecer siempre a esa masa viscosa ? Solo la utilizas un 10% , con ese porcentaje no puede estar en lo cierto. Yo soy el órgano principal. Sin mi, mueres.
-Sin él también.
+Cállate, no he acabado. ¿ Por qué he de reprimirme y ser siempre tan correcto ? Quiero vivir. Quiero hacer locuras. Quiero perder el control. No quiero que me deis órdenes todo el tiempo. Ya soy mayor. Y si ahora quiero esto, lo tendré, y nadie me lo impedirá. ¿ Qué pasaría si me dejaseis por una vez hacer lo que quisiera ?
-Ya lo hicimos. Y la cosa no acabó bien. Y lo sabes. No podemos permitirnos otro desliz.
+Pero, por favor, dejadme intentarlo. Esta vez todo irá bien. Lo presiento.
-¿¡ Cómo va a ir bien !? ¡ Sabes perfectamente que esto no es para nosotros ! Se sale de nuestro presupuesto. No lo queremos. No pienses que puedes arreglar algo que ya se rompió hace años. Sabes que si te dejamos hacerlo acabará mal. No es bueno para nosotros.
+Estoy harto de hacer siempre lo que está bien. Quiero ser yo, y hacer lo que me apetezca. Y si ahora quiero un nuevo gato, lo tendré. Sé que esta vez las cosas van a ser distintas. Puedo verlo. Esta vez no son fantasías de cuento de hadas. Por favor. No quiero recurrir a un golpe de Estado y acabar haciendo algo que sobrepase la línea de lo real.
-¿ Por qué ? ¿ Por qué ? Siempre hay que darle al niño lo que quiere. Está bien. Pero solo tienes una oportunidad. Si fallas, otra vez, unca volverás. Te vigilamos, maldita sea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario