Desde pequeños somos manejados, movidos, siervos de algo o de alguien, cuando somo chiquitines no nos importa, no nos damos cuenta, pero a medida que crecemos nos damos cuenta de esas cosas que nos mueven, que nos guían, y es triste, saber que por mucha personalidad que tengas, siempre, alguien está detrás moviendo los hilos de tu alma. Y a veces, piensas que ya eres libre, independiente, que ya no te importa tu titiritero, pero no, de repente allí aparece aquello, ese recuerdo, ese dolor, que te hace actuar cara al público, movido por tu amo, y es el caos. Veo como la gente intenta tomar las riendas de la situación y que pierde el control, y que cambia, se transforma, parecen Michael Jackson en Thriller, esa gente muta y se convierte en lo peor, en seres despreciables que hacen daño, seres viles, malvados, maléficos que clavan puñales, dagas, que no te imaginas el daño que una persona es capaz de hacer, y piensas ..¿ Cómo ?
Ahora, las personitas más frágiles que conoces, esos pobres diablos, están infectados, de dolor, de angustia, de horror, de desilusión, de inseguridades... esas personitas son tan vulnerables a esos mutantes de cloaca de Nueva York.... los pobres no saben que son marionetas, presos de las emociones, están en la cárcel del dolor, tienen su libertad restringida, no pueden correr y echar a volar, porque están perdidos, son frágiles, inseguros, llenos de dudas, y cualquiera puede herirles, esa coraza no sirve, no vale el maquillaje, todo se rompe con las palabras y las malas acciones...BASTA...es horrible ver como los castillos construidos por el empeño y la paciencia y la voluntad se desmoronan, se rompen, y pierdes la confianza en ti y en todo...
Es hora de liberarse, cortemos los hilos que nos unen al dolor.
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