lunes, 17 de octubre de 2011

Mi pequeño bebé.

Me siento como una función tangente inversa que se aproxima a una asíntotaOh, gravedad... ¡Eres una perra maldita! Sé que hablas de ello todo el tiempo, pero realmente nunca he puesto atención. Estaba tan contento... en el mundo de los emoticonos hubiera sido una D mayúscula. Porque las instrucciones son muy claras: NO MOJES A LOS GREMLINS CON AGUA. Oh, Mario... Si pudiera controlar a todo el mundo tal y como te controlo a ti... ¡SALTA, RIDÍCULO FONTANERO! ¡HOP, HOP, HOP, HOP! Esa no es razón para llorar, uno llora cuando está triste. Por ejemplo, yo lloro porque los demás son estúpidos y eso me entristece.

No hay comentarios:

Publicar un comentario