miércoles, 28 de septiembre de 2011

El hombre de hojalata.

Cada vez estoy más cerca del final. Ya no puedo parar. Lo que veo, lo hay, no se puede ignorar. Es música, es poesía lo que corre por mis venas. Es sangre azul de príncipe de cuentos derramada por el suelo. Son falsas esperanzas y promesas no cumplidas lo que sale por tus fauces. Es dolor, sudor y sangre que se transforma en todo el tiempo invertido, malgastado siendo tu marioneta. Es odio lo que está en mi corazón, y lo que siento por ti. Nunca podré evitar tus sarnosas acciones que se clavan en mi corazón como estacas a vampiros. Ya no eres nadie. Eres materia inerte para mi. No eres nada. Te miro a los ojos y no veo nada, nada más que cuevas negras huecas llenas de ratas malolientes. Intento evadirme de ti, de todos, del mundo. Es difícil, pero lo intentaré, porque para mi, tú, eres como el hombre de hojalata, pero tú no buscas corazón, lo has perdido, para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario