martes, 27 de septiembre de 2011

Agujero negro.

Tú, infame monstruo del inframundo, tú, ser que tiene un agujero negro en vez de su corazón, que absorbe todo, que me hace perder la razón, que recoge todos esos sentimientos y ilusiones de mi alma y los destroza cual rayo cae sobre un árbol. Tú, diablo con tridente de tres puntas, cada día te odio más, me produces repulsión, al verte ya no siento lo mismo que creía sentir antes, es más, ahora me das asco, me provocas vómitos incontrolables.
Ya no quiero ser la pequeña marioneta que se movía en tus manos, ya no soy de tu propiedad, ya no vas a hacer conmigo lo que venga en gana. Basta. Me he dado cuenta, solo he sido el juguete con el que te entretenías mientras que la Barbie estaba en la peluquería. Ya no soy tu babydoll para que juegues con mis sentimientos. No voy a ponerte cara feliz cada vez que me hagas daño, como si nada, como si fueras el Dios del universo, porque no lo eres. Ya está, con personas como tú , nada, ¿me oyes? ¡ A ti ni agua, golfo ! No intentes arreglarlo, ya es tarde. Vete a dormir...ojalá tengas pesadillas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario