viernes, 6 de junio de 2014

Curioso es.

El ser humano tiene la curiosa habilidad de quejarse por cualquier cosa. Se queja de la soledad, pero cuando está rodeado de gente se queja del bullicio. Pero lo que es más curioso es que, en cuanto conseguimos estar rodeados de mucha gente, caprichosamente cambiamos de parecer y queremos estar solos.
Y no tiene nada de malo querer reservarte unos minutos para ti, es más, esos minutos ayudan a descubrir el exótico mundo de la mente y a poner en orden tus pensamientos. Quizás no lo sepáis, pero la paz y tranquilidad que se siente cuando uno no escucha más que su propia respiración es incalculable, es una sensación incapaz de medir o expresar, y que a mi personalmente me trae felicidad.
Aún no puedo decir que soy totalmente feliz, pero increíblemente, hoy, un día cualquiera, corriente y moliente, puedo afirmar que cada vez estoy más cerca de conseguir mi meta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario